Algunos de los beneficios más destacados son:
• Mejora la calidad de vida del paciente al reincorporarse a su entorno: hogar y familia.
• El grupo familiar puede observar cotidianamente los avances que realiza el paciente en su tratamiento.
• La familia y la rutina de cada paciente es un eslabón para colaborar con cada tratamiento.
• Disminuyen los efectos desfavorables de internaciones prolongadas como así también las posibilidades de infecciones intrahospitalarias.
• Se evita el impacto psíquico del paciente hospitalizado.
• El grupo familiar se ve favorecido en cuanto a su dinámica. |